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EL TEMAPato laqueado, la receta de José María Kao y el vino Finca Malaveïna de Perelada

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Nos engañaron los hippys cantando las bondades de la era de Acuario en la que todos iríamos de la mano. No hay hermanamiento global, si no teorías imparables que llevan a poder decir lo contrario de lo que hemos escrito hace un segundo. La política, la justicia son nidos de post verdad, mientras que la gastronomía está llena de post verdades como el deseo de volver a antiguos pesos y medidas de una cocina que, o no volverá, o será de muy pocos. Establecer complejos planes para recuperar lo irrecuperable, es una post verdad.

En el puesto número 1 de las payesas, Montserrat vende sus productos de proximidad


Por ejemplo, en Barcelona, la ciudad de los turistas arrastrando maletas, se pretende devolver el carácter perdido al mercado de La Boquería. Imposible, pretender que las masas que lo invaden dejen de mascar frutas peladas envasadas en barquetas no devolverá a la vida una larga suma de espacios perdidos. Convencer a los compradores que han huido de este y de otros  mercados de que se puede volver a experimentar la satisfacción de comprar como  hace  pocos años precisará de muchas post verdades.


Además cabe preguntarse si vale la pena. El cocinero considerado el mejor del mundo aconseja en un libro pagado por una cadena de supermercados dejar de cocinar en casa, dadas las excelencias de los platos precocinados. Es el triunfo del colorante y su hermano el aromatizante sobre el trabajo del agricultor, ese individuo extraño e indomable como un siux, que debe ser aplastado por el 7 de caballería de las multinacionales. Hay que asesinar el planeta, porque con ello unos pocos ganan mucho. Pero como hay post verdad, nos dirán que la cocina casera, en su faceta diaria, tiene millares de seguidores, como demuestran los programas de televisión dedicados a promocionar a los nuevos folclóricos de los fogones. Recuerdo un dato ejemplarizante: en el último congreso culinario de A Coruña vi a numerosos estudiantes apostados a las puertas del recinto. En cuanto apareció David Muñoz alias Diverxo, se hicieron el selfie, muestra de su gran interés por la gastronomía  y se largaron al botellón, o al instituto, que viene a ser lo mismo.


Sabiendo que la mayoría de turistas vienen a por paellas dudosas y vinos pornográficos, hay que aceptar un estudio de tendencias que marca los siguientes datos: Aumento imparable del vino en lata, ídem para los granizados de vino, cambio irreversible del vino hacia la cerveza.  Creer que esta nueva manera de consumir va a cambiar es tan irreal, tan post verdad como suponer que en España la justicia lo sea, o que la televisión entienda que la gastronomía es cultura. Dicho de otra manera, los que creemos y nos gusta una cocina basada en tiempo y productos de calidad, que no quiere decir caros, más unos vinos fruto de la sabiduría, el tiempo, el clima y la tierra, sólo nos queda el camino del exilio hacia las reservas indias donde deben refugiarse los pesados que vamos a contracorriente.


Miquel Sen Febrero 2017