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EL TEMATRINXAT DE MAR Y MONTAÑA, LA RECETA DE LA TAVERNA DEL CLÍNIC Y EL VINO CHIVITE COLECCIÓN 125 BLANCO.

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Como la gastronomia forma parte de la vida del hombre, a veces vale la pena leer lo que se dice de nuestra vida cotidiana para aplicarlo después a ese sector de menor amplitud que es el arte de Gasterea. Un artículo de opinión publicado en El Periódico de Catalunya firmado por el escritor Alejandro Palomas nos puede proporcionar una aproximación a este paso de lo amplio, lo social, a lo particular, como es la vida entre fogones. Dice Alejandro Palomas: “Antes de que la anestesia del falso optimismo nos adormezca del todo , alguien tiene que empezar a formular algún tipo de mensaje que cale de verdad. Alguien tiene que empezar a movilizar, sacar la primera barricada a la calle” .
Para juzgar lo que sucede en el mundo de la cocina actual hay que ir más allá de la reyerta de barra de gin tónics. Una vez más podemos buscar ayuda en un pensador de primera para intentar saber en que miseria intelectual vivimos. Pidámosle prestado el discurso a Albert Camus, uno de los analistas más serios que tenemos al alcance de la biblioteca, siempre que mantengamos  la energía mental necesaria para leer un texto que no sea un panfleto. Dice Camus ; “ El siglo XX es el siglo de la polémica y del insulto. Luego se pregunta ¿Qué es una polémica? Y esta es la repuesta “ Consiste en considerar al adversario como enemigo, a simplificar por consecuencia, a rechazar verlo. De aquel al que insulto no conozco el color de su mirada. Gracias a la polémica no vivimos en un mundo de hombres si no de siluetas.” Bravo por Albert Camus que hace 50 años nos explicó con precisión hacia donde nos llevaban nuestros malos pasos. Vale su juicio para el mundo oscuro de la política, un mundo sin miradas, sin ojos, como para el de la gastronomia en todas sus versiones, incluida la cocina especulativa. En nuestro país, y en este ultimo sector no se quiere dialogar, si no aterrorizar, no se busca el intercambio de ideas, si no el anatema, el desprecio, la falsedad, la calumnia y el odio. El intercambio de palos culinarios generados por Garcia Santos sobre Arzak   y la repuesta en cascada de todos los blogueros es de un nivel lamentable.
La falta de amplitud de ideas, la necesidad imperiosa de tener la razón a toda costa, sabiendo que no hay razón si esta es a toda costa, esta llevando la mayoría de polémicas que no son gastronomicas, si no meramente ruido de sartenes y monederos a una situación esperpéntica. Lo malo de este discurso, tan hispánico, tan caníbal, es que no tiene la mas mínima trascendencia. Porque lo que si importa es saber si es justo que se destinen tantos millones de euros a la creación de museos-mausoleos culinarios, mientras el país ya se ha desangrado de ideas. Hay que valorar si uno de estos centros de alta cocina vale lo que vale, mientras que el museo de Chillida, el Chillida Leku, cierra por falta de subvenciones. Es solo un ejemplo de lo mal que lo vamos a pasar contemplando el derrumbe del espíritu que generó  la cocina especulativa, triturada ahora  por la crisis económica, mientras los  más próximos  al espectáculo devoran e intentan repartirse  este y otros cadáveres más o menos exquisitos.
Tal como está actualmente el discurso culinario-gastronómico, hay que tener una garganta profunda para creerse guías, premios, puntuaciones, declaraciones y academias.

Miquel Sen