ACTUALIDAD
QUIEN ES MIQUEL SEN
EDITORIAL
CRÓNICAS
NOTICIAS
LOS TEMAS
ANÁLISIS
RESTAURANTES
BUENAS OPCIONES
VINOS Y RESTAURANTES
LUGARES CONCRETOS
BODEGA
PRODUCTOS
RECETAS
RECETAS HEREDADAS
Y ADEMÁS
LINKS DE INTERÉS
ARTÍCULOS EN CATALÁN
CONTACTO
PORTADA









EL TEMAMasqueta d arròs, la receta de Ca l Eulàlia, y el vino Chivite Las Fincas Rosado. Por Miquel Sen

Miquel Sen en LinkedIn

Siguenos en TwitterFacebook


Share
Menéa esta página

Feminismo y fogones [ Ir a EDITORIAL ] [ Volver ]
 

Twitter

Facebook


La mesa, la buena y la que no lo es tanto, constituyen un mapa preciso de las costumbres sociales. Saber cuantas veces se comía al día, dos en caso de los obreros, tres si se trataba de casa burguesa, intuir lo que se bebía, graneles de La Mancha en las tascas, vinos etiquetados y embotellados en los comedores elegantes, permite saber el quien es quien en el mundo de los potajes o de las aves asadas.
Las reglas de este juego, muy claro en cuanto a clases sociales, resultaba bien complicado hasta hace pocos años por el juicio moral que se establecía con la comida. Un plato, un ingrediente, podía tener una connotación excitante, que lo hacia adecuado para los hombres y contrarío a la salud femenina. Por ejemplo, la Condesa de Pardo Bazan, la novelista naturalista que tenia como amante a Benito Perez Galdós  ( Atención al orden en que cito a esta pareja) prohíbe que se sirvan percebes en las mesas selectas. Como decía Platón, la forma lo es todo. Balzac, el mejor novelista gastrónomo, o gastrónomo novelista de la historia, da a su amante una serie de directrices que podemos resumir en este criterio básico: Nada de excitantes, por lo tanto carnes muy rustidas, casi negras, olvido total de las pechugas de pollo asado, que excitan tanto a mujeres como a hombres y abandono total del arte de chupar caramelos o bombones. Eso si, a las señoras se les puede servir como postres datiles de Arabia. El listado parece ahora ridículo, pero no tanto, porque el disfrute de la mesa ha sido hasta hace poco cosa de hombres. Hay que tener en cuenta que Balzac,  un observador de primera categoría nos da unas pautas de lo que sucede entre hombres y mujeres con las mesas de los restaurantes como telón de fondo : El Conde de Monpersan, engañado por su mujer hasta ser un cornudo importante, se convierte en un bulímico. El Vizconde de Beauséant, un parisino excesivamente elegante hasta el punto de sufrir en silencio los amores de su mujer con un Marques definido como uno de los grandes impertinentes de la época, cura su pena en los mejores establecimiento de Paris.
Ahora que la igualdad entre hombres y mujeres ha llegado a las mesas de los restaurantes, la influencia femenina está tomando protagonismo. Pero para saber cual son estas nuevas directrices del gusto habría que ser un finísimo observador, aunque algunas ya puedan detectarse. Entender la cocina, la comida como una fuente de salud, equilibrio y belleza es cosa muy femenina que se esta imponiendo en la restauración del siglo XXI. Es el resultado de una presión social que obliga a unos y otras al culto del físico. Nada que objetar a esta nueva moral, pero, puestos a buscar igualdad me quedo con aquellos banquetes de seis horas en los que poetas y novelistas comían acompañados de mujeres también poetas y novelistas que no eran como las demás porque….comían y bebían como hombres.

Miquel Sen

Aetículo de Opinión Publicado en la revista Vinos y Restaurantes Nº 107 mes de Julio