ACTUALIDAD
QUIEN ES MIQUEL SEN
EDITORIAL
CRÓNICAS
NOTICIAS
LOS TEMAS
ANÁLISIS
RESTAURANTES
BUENAS OPCIONES
VINOS Y RESTAURANTES
LUGARES CONCRETOS
BODEGA
PRODUCTOS
RECETAS
RECETAS HEREDADAS
Y ADEMÁS
LINKS DE INTERÉS
ARTÍCULOS EN CATALÁN
CONTACTO
PORTADA









EL TEMATORTILLA DE KOKOTXAS DE BACALAO, LA RECETA DE HADDOCK Y EL VINO NOMÉS GARNATXA BLANCA 2018

Miquel Sen en LinkedIn

Siguenos en TwitterFacebook


Share
Menéa esta página

Las granja de las 1000 vacas [ Ir a EDITORIAL ] [ Volver ]
 

Twitter

Facebook


Cuando en un campo se concentran muchos seres vivos, sus prados se convierten en un campo de concentración. Así debemos entender el nuevo proyecto que se está dando luz cerca de Abberville, en el corazón de la comarca francesa rica en cereales y remolacha de la Somme. Se trata de una industria lechera que a partir de 2014 contendrá 1000 vacas lecheras a las que hay que añadir 750 más, entre terneros y sus madres. La macro granja industrial conseguirá, gracias a su régimen intensivo de producción, superar los 9000 litros de leche por vaca y año hasta alcanzar los 11500. La inversión en estas piscinas de leche será, según el presidente del grupo Ramery, propietario del invento del orden de 6 millones de euros.
Mientras los directivos dueños de las 1000 vacas aseguran que su granja es un modelo a seguir, en unos años en que en Alemania también existen híper granjas y en Estados Unidos se ha llegado a estabular más de 15000, los agricultores a escala humana, los que tienen unas 50 vacas que pastan en libertad, están desesperados. Les va a ser difícil poder luchar con los precios que plantearan las granjas de 1000 vacas, más aun cuando el híper negocio de esta industria rumiante no es la leche, si no la energía eléctrica que obtendrán de sus residuos orgánicos, gracias a un metanizador gigante. Un ingenio que cuesta 6 millones de euros y que venderá a las eléctricas energía por un valor de 1,2 millones de euros al año. De esta manera la leche saldrá prácticamente gratis.
Gestionar residuos da pasta. Se la esta dando a los grupos próximos en el accionariado de la fabrica de leche gracias a los dividendos que Dalkia obtiene mediante un contrato de limpieza en la ciudad francesa de Lille. Sobre el tema de lo mucho que da la basura hay que recordar lo que saca en claro la mafia napolitana enviando residuos a Austria. Los estados sueltan los euros en cuanto se enfrentan a unos buenos trenes por reciclar. Pero lo que no queda claro en esta industria de leche a cuatro patas es que se hará con los residuos del metanizador, una vez se les hayan sacado todos los jugos y solo queden los productos tóxicos, ricos en nitrógeno, tan feroces como los purines de cerdo que tan bien conocemos en España.
Otro tema que da que pensar, si se extiende este tipo de campos de concentración de vacas,  es que sucederá con los pequeños agricultores, los guardianes del campo, de unas tierras de montaña y media montaña que solo dan sustento si se preservan rebaños de pocas vacas. Evidentemente, en estos años en los que manda la agricultura liberal, este aspecto solo moviliza a unos pocos. Mientras tanto, se abandona el campo, se queman los bosques y la industria agroalimentaria invierte en barritas energéticas revitalizadoras, mucho más bonitas de imagen que un queso artesano de cabrales, o de otros pagos en los que 12 vacas aun son algo.

Miquel Sen