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EL TEMATRINXAT DE MAR Y MONTAÑA, LA RECETA DE LA TAVERNA DEL CLÍNIC Y EL VINO CHIVITE COLECCIÓN 125 BLANCO.

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Melocotón una fruta de terciopelo [ Ir a EDITORIAL ] [ Volver ]
 

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De entre todas las frutas, el melocotón es la que más tienta los sentidos del tacto y del olfato. Deacuerdo que esta sensualidad la despiertan otras frutas, pero en el melocotón coinciden los dos sentidos, tanto si es de secano como de huerta. De entre todas las variedades que se cultivan es difícil decidirse por una, dada la perfecta adaptación de cada una de ellas a los terrenos en los que esta plantado el frutal. Muchas veces la inclinación del comprador se dirige hacia los llamados de viña, un cultivo que comparte el bancal dónde están plantadas las cepas. En la Rioja Alavesa, en el término de Laguardia se está recuperando los viejos melocotoneros perdidos para el cultivo. Se pretende así  preservar un patrimonio biológico importante.


En Calanda cuidan el Prunus pérsica, alias científico del melocotonero, trabajando con variedades autóctonas, como el amarillo tardío y sus clones seleccionados, Jesca, Evaisa y Calante. La zona de cultivo, entre Teruel y Zaragoza, es idónea para estos árboles, a los que los agricultores dedican una atención que merece nuestro respeto: cada melocotón se embolsa y se sujeta en el árbol,  para que su piel no sufra el ataque de insectos. Son unos 250 millones de bolsas, que garantizan la perfección de estas joyas amarillo-doradas. Con ellas, o con los melocotones de las huertas mediterráneas se puede practicar una cocina que tiene toques modernos que en algunos casos son recuperación de olvidadas recetas del siglo XVIII, como los melocotones rellenos de carne. Es frecuente utilizarlos como contrapunto dulce, caramelizados,  acompañando los magrets de pato. Sin olvido de su gran categoría como fruta fresca, la tersura del melocotón es una referencia constante en la cocina. Basta recordar los melocotones Melba, que el cocinero Escoffier creó para la cantante Nelly Melba, una copa cubierta por helado de vainilla, sobre la que se colocan melocotones en almíbar, con puré de frambuesa. Esta es la versión reducida, la de verdad se hacia en un timbal de plata con un cisne esculpido en un bloque de hielo. 

Miquel Sen

La receta

Clafoutis de melocotón

Ingredientes para seis personas

Medio kilo de melocotón,  60gr de mantequilla, 125gr de azúcar, 80gr de harina, 4 huevos, 250 ml de leche, una pizca de sal, una pizca de cardamomo.

La elaboración

Precalentar el horno a 180º. Pelar los melocotones, quitarles el hueso y cortarlas a gajos, según el grosor de los melocotones, unos 6 o 8 gajos por melocotón. Fundir la mantequilla a fuego muy bajo, no tiene que hervir y reservarla. En un bol batir los huevos, la sal, el azúcar, el cardamomo. Añadir la mantequilla fundida y poco a poco la leche, trabajando la masa. Untar con un poco de mantequilla el molde y repartir los gajos de melocotones, verter encima la preparación anterior y llevar al horno por espacio de 30 minutos. Vigilar la cocción, una vez que haya tomado un bonito color, tapar con papel aluminio.  Reservar 30 minutos en la nevera antes de servirlo.