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Viena Chrismas Cocktails PASIÓN DE TURRÓN
Por Javier de las Muelas
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Javier de las Muelas: Javier de las Muelas está considerado uno de los más prestigiosos cocktailman al nivel mundial. Se inició en el mundo de la coctelería hace 30 años creando sus Gimlets, lugares de referencia en Barcelona, como otros locales míticos de su propiedad, entre ellos Dry Martini, reconocido internacionalmente como uno de los 10 mejores bares del mundo. Creador de una nueva línea de coctelería, es colaborador del diario La Vanguardia. Desde 2002 aloja en su almacén el restaurante clandestino Speakeasy, un reservado que recoge el espíritu de aquellos locales clandestinos que surgieron en las principales ciudades norteamericanas en los tiempos de la ley seca.


La visita a Viena en estos días de diciembre inicia para mí la temporada de fríos deseados. Es en estas fechas ya están instalados los mercados navideños cuando más brilla esta maravillosa ciudad..
Los amantes del cine siempre recordaremos la película de Carol Reed “El tercer hombre” (1949) basada en la obra del mismo nombre de Graham Greene y con un memorable Orson Wells. En ella recién acabada la II Guerra Mundial vemos una Viena inhóspita y siniestra, donde no luce el sol y donde el gris y la oscuridad envuelven a sus personajes. Una Viena dividida en zonas por las cuatro potencias aliadas, donde florecen el delito y el mercado negro y donde la lucha por sobrevivir no tiene piedad.
Un escritor norteamericano Holly Martins interpretado por Joseph Cotten acude a la llamada de su amigo Harry Lime-Orson Wells; su llegada a la ciudad coincide con el entierro de éste fallecido en un no creíble accidente de circulación. Pronto sabrá que Lime es un traficante de penicilina adulterada que se ha refugiado en la zona soviética.
El primer plano del rostro iluminado de Harry Wells Lime al ser descubierto por su amigo es uno de los momentos culminantes del Séptimo Arte; la noria del Prater vienés como fondo donde tiene lugar el encuentro entre los dos protagonistas y la persecución por las cloacas donde Martins abatirá a tiros a su antes amigo, tras decidir colaborar con las autoridades y traicionarle, son algunos de los momentos memorables de una película ya mítica, con notas musicales de una cítara repetitiva y magistral, música creada por Antón Karas.
Hoy Viena ha dejado atrás esa época, con su millón seiscientos mil habitantes se ha convertido en una ciudad moderna, adaptando su barroca herencia imperial a los tiempos modernos en los que nos hallamos. Sus gentes son amables y siempre con una sonrisa como respuesta. Sus más de 4000 restaurantes son reflejo del gusto de los vieneses por hacer del almuerzo o la cena un acto social.  
Nuestra llegada al hotel Do$Co, justo delante de la catedral de San Esteban (Stephansdom) que ha centrado la vida del pueblo vienés desde la Edad Media con su tejado de llamativos colores negro, amarillo y verde y una representación del águila de dos cabezas de los Habsburgo, es fantástica. Do&Co con su lobby bar en la sexta planta, es un hotel moderno, funcional y acristalado con vistas a todo Viena. Impresionante. Unos sandwiches, unas cervezas y un Café Martini nos reconfortan Ver atardecer desde aquí es un lujo y ser atendidos por su director Albrecht Clary no tiene precio.
Y como siempre la mejor manera de conocer una ciudad es pasear y pasear. Nos podemos acercar a uno de esos puestos que hay en los mercados de navidad y mientras paseamos por entre sus casetas donde venden objetos navideños tomarnos un vino caliente especiado o si tenemos ganas de un buen bocado pedir una deliciosa salchicha con mostaza, unos pepinillos en vinagre, choucroute y una rodaja de pan de centeno, regado con cerveza austriaca y el remate de un caliente café sea o no vienés y un buen aguardiente.
La visita a un “heurige” es cita obligada. Un heurige es una taberna que tiene su propio viñedo y que normalmente sirve vinos de la cosecha del año. Un ramillete de ramas de abeto nos indicará que está abierta, tomarse unos vinos acompañados de algún plato en un ambiente íntimo como el que encontraremos es muy agradable.
Vamos de bares.
Uno de los puntos para tomar buenos rones y sus diversas combinaciones es el Barfly´s de Mario Castillo, barman dominicano y universal, buen lugar para acudir en noches animadas de fin de semana. Esterhazygasse,33.
Le Bonbonnière Tagesbar en Spiegelgasse 15. Tyler Brûlé, fundador de las revista Wallpaper y ahora responsable de la publicación Monocle lo ha señalado como uno de los 10 bares del mundo. Entrar en él es entrar en un mundo diferente, pequeño gran bar, con su pianista, sus pocas mesas, su saloncito recargado al fondo y su barra en la entrada. Gabriel la propietaria, sin a, 92 años, hace 60 que regenta sus destinos, encantadora, sensible. Hablamos , ambiente y buen humor entre feligreses de edad y con ganas de vivir, decido pedir un Dry, Lucía la bartender su alumna me lo prepara en coctelera: copa de Bombay Sapphire, toque largo de Noilly Pratt, ya me va bien, la noche es larga.
Una visita al Sky Bar, Kartnerstrasse, 19, en la planta superior nos acercará al punto de encuentro de la gente guapa de la ciudad y con ganas de diversión. Su carta de cocktails es extensa y con buen nivel. En Viena como sucede en las ciudades más modernas la gente acompaña incluso sus cenas con cocktails.  
Y para mí en tierra de creadores, otro grande, el arquitecto Adolf Loos (1870-1933) a el debemos uno de los grandes bares: el Kärntner American Bar en Kärntner Durchgang pequeña callecita lateral en Kärntnerstrasse 10. Cuatro columnas de mármol de Skyros forman la entrada, por encima un prisma de vidrio pintado (el rótulo del Gimlet de Rec le rinde homenaje) que representa la bandera americana, el espacio interior de solamente 6 x 4.50 m. parece mucho más grande por la disposición calculada milimétricamente de las paredes de espejo que reflejan los tonos amarronados del techo de mármol, las lámparas suspendidas envueltas en tela proyectan una luz tenue creando una atmósfera de relajación y donde todos nos encontramos más guapos e interesantes, una de las claves de los Grandes Bares. Las tres pequeñas mesas ovaladas de vidrio opalino iluminadas por abajo parecen flotar.
El bar inicialmente reservado sólo para hombres fue también abierto tras numerosas protestas para el sexo femenino.
Mis visitas durante los tres días que permanecí en Viena han sido frecuentes y a diversas horas. Es la suya una coctelería clásica pero sin fisuras realizada por expertos y jóvenes bartenders, con Ricardo y Marco al frente. Su barra es sede de excelentes creaciones, tanto de pie, en uno de sus taburetes o sentado en el sofá, sirvió para conversar tres parejas, para celebrarlo con mi esposa, para intimar con amigo íntimo y para deleitarme a solas. 4 estancias con 4 situaciones diferentes. Un Dry Martini de Bombay, unos Mojitos y Pisco Sour sellaron afectos. Loos Bar uno de los Bares importantes del mundo. El próximo 2008 cumple100 históricos años.
Y que mejor disfrute para celebrar tres aniversarios que una cena en el restaurante del Do&Co, cocina de gran calidad, servicio excelente y moderno. Unas botellas de Dom Pérignon acompañaron la noche.
Ah, y no les extrañe si en la mesa de al lado encuentran a Sharon Stone.
Felices Navidades y Happy New Year.

JAVIER DE LAS MUELAS
Dry Martini Bar
Barcelona

PASIÓN DE TURRÓN

Es uno de nuestros Chrismas Cocktails, una colección de cocktails navideños que crece año tras año.
En el Dry Martini y en el Gimlet lo preparamos en coctelera Boston sirviendo:
una cucharadita de miel de castaño, una cucharadita de pasta de almendras tostadas, un punto de canela en rama (una 1/5 parte de la rama), 1 parte de licor de nueces (2 Cl.) y 4 partes de vodka Grey Goose (8 Cl.).
Lo batimos con abundante hielo (recuerden cilíndrico y compacto como el que elaboran las máquinas ITV) y lo servimos en copa de martini. Un cocktail ideal para acompañarnos en esta época navideña.

JAVIER DE LAS MUELAS