ACTUALIDAD
QUIEN ES MIQUEL SEN
EDITORIAL
CRÓNICAS
NOTICIAS
LOS TEMAS
ANÁLISIS
RESTAURANTES
BUENAS OPCIONES
VINOS Y RESTAURANTES
LUGARES CONCRETOS
BODEGA
PRODUCTOS
RECETAS
RECETAS HEREDADAS
Y ADEMÁS
LINKS DE INTERÉS
ARTÍCULOS EN CATALÁN
CONTACTO
PORTADA









EL TEMAMasqueta d arròs, la receta de Ca l Eulàlia, y el vino Chivite Las Fincas Rosado. Por Miquel Sen

Miquel Sen en LinkedIn

Siguenos en TwitterFacebook


Share
Menéa esta página

PITCHER REINA VICTORIA
Por Javier de las Muelas
[ Ir a CRÓNICAS ] [ Volver ]

Javier de las Muelas: Javier de las Muelas está considerado uno de los más prestigiosos cocktailman al nivel mundial. Se inició en el mundo de la coctelería hace 30 años creando sus Gimlets, lugares de referencia en Barcelona, como otros locales míticos de su propiedad, entre ellos Dry Martini, reconocido internacionalmente como uno de los 10 mejores bares del mundo. Creador de una nueva línea de coctelería, es colaborador del diario La Vanguardia. Desde 2002 aloja en su almacén el restaurante clandestino Speakeasy, un reservado que recoge el espíritu de aquellos locales clandestinos que surgieron en las principales ciudades norteamericanas en los tiempos de la ley seca.


El té sin duda es mucho más que una bebida, es una cultura. Desde el famoso “Tea Time” inglés, la delicada ceremonia japonesa, un recibimiento marroquí o un té de la amistad ruso, cada cultura ha aportado un color y un ritual de servicio propios.
Un ejemplo de nuestras “Pitchers To Share” es el Reina Victoria. Preparamos una gran jarra llena de hielo a base de pulpa (100cl.) y semillas de maracuyá, 40 cl. cordial de lima Rose´s, kumquats, 500 cl. pulpa de piña, zumo de una lima recién exprimida, unos 100 cl de té Darjeeling, 12 gotas de Droplet Smoke y para finalizar llenamos sirviendo un par de botellines de cerveza Mahou 5 estrellas. Y recrearemos el espíritu de ir sirviendo a los demás entre los compases de una distendida velada.

Una experiencia para compartir.


JAVIER DE LAS MUELAS

CERVEZA

La cerveza es una de las bebidas más antiguas de la humanidad. Muchos historiadores vinculan su origen al del pan (8000 a.C). Los granos de cereal, básicamente trigo y cebada, empleados en la elaboración del pan se mojaban frecuentemente en agua, con objeto de ablandarlos y facilitar así su molienda; posiblemente algunos restos de estas gachas quedaran fermentando, detectándose casualmente, como sucede en tantas ocasiones con los grandes descubrimientos de la humanidad, que se producía un delicioso líquido bebible y euforizante.
 Los sumerios en la Antigua Mesopotamia fueron los primeros elaboradores de los que se tiene noticia. En el Antiguo Egipto la cerveza  era, junto al pan, parte de la alimentación básica. Sus elaboradores estaban exentos de realizar el servicio militar y percibían parte de su salario en cerveza de la que producían; una bebida de bajo contenido alcohólico a la que añadían posteriormente para aromatizarla  azúcar proveniente de dátiles o miel y con la que llenaban vasijas de terracota, bien selladas para su transporte y almacenamiento.
En la época griega y romana, considerada un producto inferior al vino, era la bebida favorita de las clases populares. Hasta la Edad Media, la elaboración de la cerveza no cambia demasiado. Era una tradición casera y sus recetas se trasladaban de forma oral de padres a hijos.
En la Edad Media, aprovechando sus estudios y conocimientos los monjes consiguen perfeccionar su proceso de elaboración y con el empleo del lúpulo le aportan su amargo sabor característico así como sus propiedades conservantes.
La cerevisa monacorum, la cerveza de los monasterios, gozaba de protección y su fórmula era guardada celosamente por cada fraile boticario responsable. Se producían 3 tipos: la prima melior, era la mejor y se reservaba para agasajar a las altas personalidades; la servicia, se destinaba al consumo de los monjes y la tertia, de menor calidad que se daba a beber a los numerosos peregrinos que acudían a los monasterios.  La Reforma luterana hizo que muchos de ellos abandonaran su elaboración.
Las primeras cervezas eran de fermentación a temperatura ambiente causada por la levadura Saccharomyces Cerevisiae, dando origen a la cerveza tipo Ale. Ya en el siglo XV se utiliza la S. Pastorianus para fermentar en la zona baja de las cubas, dando lugar al tipo Lager.
Es en 1883 cuando el micólogo danés Emil Christian Hansen, de los laboratorios de la cervecera Carlsberg, consigue cultivar las levaduras fermentativas. Hasta entonces los procesos eran muy artesanales, lo que conllevaba que los resultados fueran poco eficientes e impredecibles; el mosto de la cerveza se inoculaba con las fermentaciones precedentes, a semejanza podemos decir de las masas madres del pan.
A partir de ahí la cerveza reina en el mundo.


JAVIER DE LAS MUELAS



JAVIER DE LAS MUELAS