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EL TEMAMasqueta d arròs, la receta de Ca l Eulàlia, y el vino Chivite Las Fincas Rosado. Por Miquel Sen

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K-5, TXACOLÍ
Por Juan Muñoz
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Juan Muñoz: Juan Muñoz detenta entre otros muchos títulos el de Presidente de La Academia de Sumillería y Master Sumiller. Asimismo es Profesor de la Escuela Universitaria de Hostelería CETT-Universidad de Barcelona y de la EAS ( Escuela Argentina de Someliers). También es profesor en los Masters de Enología y Viticultura de la UNESCO.


“ Presente y futuro de la calidad”

Este es el tipo de vino del que andamos un tanto escasos en España y hablo en general, porque gracias a ciertas zonas y enólogos pues de vez en cuando  aparte de Galicia pues encontramos estas joyas en lugares donde hasta ahora pues había poco (por suerte algo).
Este es el caso de denominado “K-5” de un grupo de amigos, cinco en total entre los cuales se encuentra los conocidos como Karlos Arguiñano, Julen Gerrero, Juanjo Landa, etc.
La verdad es que resulta un poco extraño que tratándose de cinco personas tengan tan claro que es lo que quieren y a donde quieren llegar. En este caso quieren un vino blanco de calidad y sobre todo que tenga tipicidad y exprese territorio y clima. Llegar, pues a tener varias añadas guardadas en la bodega y  hacer una cata histórica de este vino que desde mi punto de vista en breve se situará entre los grandes de España con sabor internacional.

No exagero, y vale la pena visitar esta bodega y admirar los paisajes, las brumas, las orientaciones y las capas minerales de pizarras y granitos, que este vino expresa, notas y aromas minerales que recuerdan a ciertos Chablis, o a ciertos vinos tranquilos de la Champagne procedentes de la Côte des Blancs, de “creta” o de los raros “Stein wine” de Busburg (Vinos de Piedra) de Alemania, que da esas notas saladas, tan maravillosas y que al envejecer aporta el humo y la cremosidad.
 Pues si yo creo que es y será un vino a comparar con estos lugares, siempre , eso si, que el enólogo siga apostando por trabajar con el málico , eso que tanto echan a faltar en muchos lugares de la Península , a excepción de cómo decía Galicia, La parte norte (Monçao) de Vinhos Verdes de Portugal y algún que otro microclima como el Alt Penedés o similares.

Sierra, montes, clima frío,  humedad, madurez lenta y tardía, en fin todo lo que tienen en el centro de Europa y en  esta parte escasea.
Pero bueno hablemos un poco más del vino. Cuando lo catamos un grupo de amigos la primera sorpresa fue la acidez (frescura) clima, la cremosidad (equilibrio), vendimia-elaboración y las notas minerales (terroir), territorio-viña. Guetaria y sus montes con la bravura y las brisas del Cantábrico.
Yo les puedo garantizar que si existen 3, 4 como máximo buenas bodegas y buenos vinos de Txacolí esta y este K-5 es una/o de ellos. Guarden un poco de tiempo aún la cosecha del 2010, si es que tienen y para tomar la del 2011, aún se han de esperar ya que este vino tiene una crianza con sus lías en depósitos durante unos cinco meses, nada de maderas que pudieran ensuciar la fruta y la nitidez de esta uva tan clara , tan floral y tan incisiva como es la “Hondarribi Zuri” , al 100% ya que si hay algo que odio es oler un Txacolí  que me de notas de Chardonnay o de Sauvignon blanc, eso me parece una aberración.

Salud y vino , con  moderación, …pero vino.
Juan Muñoz Ramos